Hoy, cuando regresaba a casa me detuve en un semáforo de mi barrio, y
mientras que la luz cambiaba a verde, un auto deportivo quedó a la par
con el mío. Por lo que observé, su conductor no tenía más de veinte
años y escuchaba una música a tan alto volumen, que pese a llevar los
vidrios de mi carro arriba, impidió que siguiera escuchando un programa
radial que acababa de sintonizar. ¿Si podrá disfrutar de la música en
un volumen tan alto?
Me parece que una música estridente en
un alto volumen es un abuso contra la salud y contra los demás
ciudadanos, que no nos interesa escuchar otras cosas. En mi opinión, al
escuchar música de esa manera, poco a poco se va perdiendo el encanto y
la armonía, a la par que se pierde el placer de la melodía. Creo que
solamente el silencio es capaz de devolver a la música su poder y su
esencia. No existe nada mejor que escuchar la música de nuestra
preferencia luego de un vasto silencio. Ojo con eso